Leo

Yo quiero

Vigencia real del signo Leo


Leo es el quinto signo del zodíaco, su significado, que deviene del latín, representa al león, el rey de los animales.
Está considerado desde hace miles de años como el signo que gobierna al resto de las constelaciones, ya que en el hemisferio norte representa el calor la energía creadora del Sol del verano.
La energía Leonina es una energía que se representa en el campo de la voluntad, tiene un movimiento estable, lo que hace que se manifieste a través de una resistencia a los cambios, una tendencia a los proyección, a poner en los otros la responsabilidad de las cosas que le suceden, y a tener necesidad de poseer, de tener el manejo de los hilos de su alrededor.
Cuando funciona, lo hace a través de la voluntad, quiere algo, lo desea, emplea su capacidad para lograrlo, además de dirigir a los demás para el logro de sus fines, y trata siempre de llegar a la perfección. Posee sentido artístico, un fuerte magnetismo personal, entusiasmo, cordialidad y simpatía.
Es el centro de cualquier lugar, y hace cualquier cosa para serlo, cuando no se le presta atención. Es noble, digno, posee sentido de autocrítica.
Las características que aparecen en la energía más densa de Leo, y que deben ser trabajadas desde este signo son: el orgullo, la tiranía, el exclusivismo y la dilapidación.
Desde lo anatómico, podemos decir que Leo rige, primordialmente al corazón y al sistema arterial, por lo tanto, tiene mucho que ver con la temática de los afectos. En general trata de conctarse afectivamente poniendo distancia, ya que teme el dolor de la pérdida afectiva.
Cabe destacar que Leo es regido, en lo terrenal, por la energía del Sol, lo que hace que, al ser el Sol el representante del ego, del yo interior, los nacidos bajo este signo desarrollen una fuerte estructura interna que puede permitirles afrontar cualquier circunstancia.
Como anécdota se puede agregar que, en las cortes europeas, los reyes trataban que sus primogénitos nacieran bajo la influencia de este signo, ya que creían que sus hijos iban a ser así buenos gobernantes.
La mitología representa en esta contelación al León de Nemea, originario de la Luna, al que Hercules da muerte en su quinto trabajo.
La leyenda cuenta que Tifón y Equidna, en sus amores, tuvieron como hijos varios monstruos, entre los cuales estaba el León de Nemea, que desvastaba los bosques situados entre Nemea y Cleone, que pertenecían a la Argólida del Peleponeso, y que no podía ser herido por ningun tipo de arma. Cuando los Dioses lo convocan a Hércules a combatir al León, Clionele aconsejó a Hércules en la forma de combatirlo. Hércules fué encerrando al León en círculos cada vez más estrechos hasta que logró llevarlo a su propia cueva, que poseía dos entradas. Tapó una de ellas, y luchó con el León hasta estrangularlo con sus manos. Hércules se cubrió con la piel del León, la que siguió utilizando a modo de coraza en sus otros trabajos, y Júpiter, en conmemoración a la hazaña, colocó al León entre las constelaciones.
Alberto Stoler * TOLIMAN