Cancer

Yo siento

Vigencia real del signo Cancer


Cancer es el cuarto signo del zodíaco, su nombre proviene del latin y significa cangrejo. Es la reencarnación celeste del Cangrejo gigante que Juno, ofendida por Hércules, envió para castigar al héroe cuando luchaba con la Hidra de siete cabezas.
El cangrejo mordió el talón de Hércules, y éste lo aplastó con su pié. Juno recompensó al cangrejo colocandolo en el cielo.
La energía Canceriana es una energía de agua que se representa en el campo emocional, lo que le da un caracter sensual, anímico-emotivo, y es ciclotímico, tiene un movimiento impulsivo, lo que lo lleva a necesitar las cosas con urgencia, y esto lo lleva a tener poca paciencia, es introvertido, se hace cargo emocional del entorno, sobre todo de lo familiar, ya que es algo muy importante para él.
El sentir, el conectarse con sus raices y tradiciones son muy importantes para esta energía. Es muy impresionable, posee capacidad para la experimentación y el análisis, tiene facilidad para conectarse con el pasado, es tenaz, y pone mucho esfuerzo en lograr cosas productivas, sobre todo para su entorno, es muy fecundo y tienen una actitud muy maternal. Son muy afectos a los dogmas y a la unión con lo religioso. Su funcionamiento lo lleva a sentir, conmoverse, recordar, y generar. Vamos a encontrar entre los geminianos personas que se dedican a la gastronomía, la música, y en general a cualquier ocupación popular. Las características que aparecen en la energía mas densa de Cancer, y que deben ser trabajadas desde este signo son: el afectarse, el capricho,el descorazonarse, y la supersticiosidad.
Desde lo anatómico, podemos decir que Cancer rige el esófago, los senos, el estómago, el páncreas, y el diafragma.
En lo terrenal, Cancer está regido por la energía de la Luna, que representa la memoria anímica, la imágen de madre, los recuerdos, por lo que los nacidos bajo este signo desarrollan una gran capacidad de contención, las mujeres Cancerianas son grandes madrazas, y los hombres excelentes jefes de familia.
El mitoCanceriano está representado por el cuarto trabajo de Hércules. En esta tarea, Hércules debe capturar una cierva, por la cual disputan el hada Artemisa y Diana, la cazadora de los cielos, para llevarla al sagrado santuario de Micenas. Por espacio de un año, Hércules persiguió la cierva, y las doncells no le permitian capturarla, hasta que por fin, Hércules le hirió la pata con una flecha, y tomando la cierva la consideró suya. Entonces escuchó la voz del Maestro que le recordó su tarea, y la llevó hasta el templo donde la dejó. La lección que debe aprender el Canceriano es la que el instinto, la intuición y el intelecto, no son sino tres aspectos de la naturaleza del hombre, y que los tiene que trabajar para poder unirlos.
Alberto Stoler * TOLIMAN