Sagitario

Yo veo

Vigencia real del signo Sagitario


Sagitario es el noveno signo del zodíaco, su significado proviene de los griegos, y representa al Centauro, hijo de Ixión, rey de Lapita, y significaba la energía, el amor a la caza, el esfuerzo por alcanzar las estrellas. La tradición dice que el centauro Quirón puso allí esas estrellas como guía de los argonautas.
La energía sagitariana es una energía que se representa en el campo accional-volitivo, lo que le da un caracter sentimental-intelectual, tiene un movimiento mutable, lo que lo lleva a tener una tendencia a adaptarse a los diferentas cambios que le toca vivir, proyecta sus temáticas en los demás, intentando encontrar fuertes ideales a los cuales seguir.
El poder ver la realidad, el darse cuenta, es uno de los ideales que persigue, por eso siempre está intentando ver las cosas. El refrán "si no lo veo, no lo creo" es un típico dicho sagitariano.
Tiene una gran capacidad especulativa, filosófica y metafísica, posee instinto jurídico, y sentido pedagógico y didáctico, la religión y la ley del hombre, son los temas que le encanta tocar. 
Existe una gran necesidad de independencia y libertad, lo que los hace preferir los espacios abiertos, el deporte, y los viajes.
Su funcionamiento lo lleva a comprender las situaciones que les toca vivir, luego se ubica perfectamente con la cultura que lo comprende, y trata de educar a los demás desde esta posición, por lo cual son buenos profesores.
Vamos a encontrar entre los sagitarianos abogados idealistas, arquitectos, paisajistas, y sobre todo la necesidad de conectarse en un momento de la vida con lo religioso y lo metafísico. 
Las características que aparecen en la energía mas densa de Sagitario, y que deben ser trabajadas desde este signo son: la frivolidad, el quijotismo, la glotonería, y la manía deportiva.
Desde lo anatómico, podemos decir que Sagitario rige el tronco, las nalgas, los muslos, el fémur, la ingle, el aparato locomotor, el hígado, y los nervios ciáticos. 
En lo terrenal, Sagitario está regido por la energía de Júpiter, que es el representante de la ley, que en este caso es volitivo e intelectual, por ello los nacidos bajo este signo desarrollan una fuerte voluntad para lograr los objetivos que consideran justos. El mito sagitariano está representado por el noveno trabajo de Hércules, el mismo consistía en eliminar unos pájaros que habitaban en el pantano de Estinfale. Tenían el pico y las garras de hierro y eran afilados como espadas, sus plumas eran dardos de acero. Tres de los pájaros se abalanzaron sobre él cuando llegó al pantano, y tuvo que detener la agresión con su pesada maza, haciéndolos retroceder, sin poder vencerlos. Reflexionó mucho, y buscó los medios de vencerlos, trató de matarlos arrojando cientos de flechas, pero solo logró derribar unos pocos, de los miles que vivían en el pantano. Pensó en colocar trampas, pero era imposible ingresar al pantano. Recordó entonces el mensaje de su Maestro: "la llama que brilla más allá de la mente revela la dirección segura", y desde una profunda reflexión se le ocurrió la forma de vencerlos.
Poseía dos platillos grandes que emitían un agudo sonido sobrenatural, era tan penetrante y desagradable que para él mismo era intolerable. Se tapó sus oidos con almohadillas y, a la hora del crepúsculo, los golpeó con fuerza una y otra vez. Aturdidos, asustados, los pájaros huyeron del lugar para no volver jamás, y así completo su trabajo.
Los tres pájaros que deben de auyentar los sagitarianos para trascender son: la murmuración cruel (hablar de aquello que desconocemos, como si lo supiésemos, repitiendo lo que nos repitieron), hablar sobre uno mismo, vivir ocupados en nuestros problemas como si fuera lo único importante en el Universo, y hablar de temas que los que escuchan no entienden (lo que vulgarmente se conoce como "tirarle margaritas a los chanchos").

Alberto Stoler * TOLIMAN