Autor: Alberto Stoler

En estos momentos de la historia de la humanidad en los cuales parecería que el clima se volvió “loco”, deberíamos apartarnos un poco del ritmo vertiginoso que nos impone esta sociedad de fines del milenio, y ponernos a reflexionar.
¿ Qué está pasando en el planeta? ¿ Quiénes son los responsables ? La primera pregunta la podemos responder desde varios planos diferentes, pero vamos a tomar dos de ellos.
Desde el plano meramente racional podemos decir que se están produciendo modificaciones climáticas debido al efecto invernadero. La Tierra se está calentando paulatinamente, esto produce una modificación en los polos terrestres aumentando los deshielos, esto hace subir los niveles de las aguas, se produce mayor evaporación y cambios en los vientos, se modifican los régimenes pluviales, aparece la corriente del Niño con mayor virulencia, etc, etc... 
Desde el plano esotérico, astrológico, vamos a decir que, a partir del ingreso de Plutón en Sagitario producido en noviembre de 1995 ( ver artículo publicado en Orientación Vital de diciembre de 1995 ) se están produciendo los cambios energéticos previstos; en ese artículo decía: “ ...este ingreso plutoniano va a traer consigo también modificaciones naturales; las fuerzas naturales se expandirán produciendo importantes modificaciones en la geografía terrestre...”.
La Tierra está ingresando en cambios energéticos importantes, de imprevisibles consecuencias debido a que el ser humano ha hecho, y hace, lo imposible para empeorar las cosas. A los cambios naturales, que se producen como una transformación normal que se sucede cada aproximadamente 2160 años, que tienen que ver con el cambio de constelación en la trayectoria del Sol debido al movimiento precesional de la Tierra ( por eso decimos que estamos entrando en la era de Acuario ), se ha agregado, en este último siglo, la persistente contaminación hecha por el hombre. Si nos ponemos a pensar, nadie en su sano juicio arruinaría su casa, nadie la llenaría de gases contaminantes que no le permitieran respirar, ni haría explotar bombas para destruirla, ni se pondría a quemar sus muebles.
Pero... el hombre lo hace con la Tierra, que es su hábitat natural, que es su hogar. El hombre en su afán de poder y de riqueza, arroja residuos tóxicos en los mares y en las entrañas de la Tierra, arruinando el agua y modificando los ciclos de vida de quienes lo habitan. El hombre en su sed de poder, hace explotar bombas atómicas, produciendo el consiguiente desorden energético en la Tierra y su atmósfera, contamina nuestro aire con productos químicos que, poco a poco lo van destruyendo, quema los bosques naturales, etc.,etc...
La Tierra, nuestro hogar, es un ser vivo, tiene vida. Quizás una forma de vida diferente, pero vida. Es energía pura, como lo somos nosotros. Ha nacido, vive, y algún día morirá, como nosotros. Por eso debemos respetarla, ya que si no la respetamos, y la seguimos agrediendo como generalmente hacemos, se va a rebelar y nos eliminará. Si un diminuto insecto trepa por nuestro cuerpo y no nos causa ningún daño, podemos observarlo, jugar con él, y luego devolverlo a la tierra. Pero si nos pica, lo aplastamos. Debemos evitar seguir agrediendo a nuestra Tierra, ser más cuidadosos con nuestro hábitat, exigir esto mismo a nuestras autoridades políticas y económicas, porque cuando nosotros “picamos” la Tierra, esta nos devuelve inundaciones, terremotos, sequías, maremotos, erupciones volcánicas, etc.,etc... Creo que esto contesta la segunda pregunta. El Niño no es el reponsable de lo que nos pasa, simplemente es una concecuencia más de nuestra propia irresponsabilidad.


CUIDEMOS NUESTRO PLANETA, CUIDEMOS LA TIERRA, YA QUE ES EL UNICO HOGAR QUE TENEMOS, Y ES EL UNICO QUE LE DEJAREMOS A NUESTROS HIJOS Y NUESTROS NIETOS. 

Alberto Stoler TOLIMAN


Publicada en Orientación Vital en Marzo/98. 

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